Hacer una proyección financiera implica estimar y prever los resultados financieros futuros de una empresa o proyecto. Aquí tienes una guía básica para crear una proyección financiera:

  • Establece tus objetivos: Define claramente los objetivos y propósito de tu proyección financiera. ¿Estás buscando evaluar la viabilidad de un proyecto nuevo? ¿O tal vez deseas obtener una visión general de las finanzas de tu empresa para los próximos años?

  • Reúne datos históricos: Recopila información financiera pasada, como estados de resultados, balances generales y flujo de efectivo, para comprender el rendimiento financiero previo y utilizarlo como base para tus proyecciones.

  • Identifica los supuestos clave: Determina las variables y factores que impactarán tus proyecciones financieras, como los ingresos, los costos, los gastos y las inversiones. Estos supuestos pueden basarse en análisis de mercado, tendencias históricas o proyecciones económicas.

  • Elabora una hoja de cálculo: Utiliza una hoja de cálculo, como Microsoft Excel o Google Sheets, para crear tu proyección financiera. Crea pestañas separadas para diferentes secciones, como ingresos, gastos, flujo de efectivo, balances y ratios financieros.

  • Pronostica los ingresos: Estima tus fuentes de ingresos, como ventas de productos o servicios, contratos, inversiones, etc. Utiliza datos históricos y considera factores externos que podrían afectar tus ingresos, como cambios en la demanda o competencia.

  • Calcula los costos y gastos: Determina los costos directos asociados con la producción o prestación de servicios, así como los gastos operativos generales, como alquiler, salarios, suministros y marketing. Considera posibles aumentos o disminuciones en estos costos y gastos en función de tus supuestos.

  • Proyecta el flujo de efectivo: Utilizando los datos de ingresos, costos y gastos, pronostica tu flujo de efectivo mensual o trimestral. Asegúrate de considerar los plazos de cobro y pago, así como las inversiones de capital y las amortizaciones.

  • Construye los estados financieros proyectados: Utiliza la información de tu proyección de flujo de efectivo para elaborar estados financieros proyectados, como el estado de resultados proyectado y el balance general proyectado. Esto te dará una imagen completa de los resultados financieros esperados.

  • Evalúa y ajusta: Revisa críticamente tus proyecciones financieras y realiza ajustes según sea necesario. Considera diferentes escenarios, como uno optimista y otro pesimista, para evaluar la sensibilidad de tus resultados frente a cambios en los supuestos.

  • Realiza un seguimiento y actualiza: Una vez que hayas completado tu proyección financiera, asegúrate de realizar un seguimiento regular de los resultados reales y compáralos con tus proyecciones. Actualiza tus proyecciones a medida que obtengas nuevos datos y realices ajustes en tus supuestos.

Recuerda que una proyección financiera es una herramienta útil, pero no puede predecir con certeza el futuro. Es importante tener en cuenta la incertidumbre y la volatil.